Caja Clara · punto de venta
Sábado, fila hasta la puerta. Tocas, cobras, sigues.
Caja Clara ya se usa en locales reales. Corre en el computador de tu local, así que si se cae el internet el café sigue saliendo y las ventas no se pierden.
Cobrar
El pedido se arma con toques
Un latte, dos cappuccinos y un americano: el total sale solo y cada venta queda con el nombre de quien cobró. Funciona con pantalla táctil, pero se maneja bien con mouse.
La calculadora y el cuaderno. Se acabó el «¿quién cobró esto?».
Cerrar
Al cerrar el turno, la plata cuadra
Ves lo vendido, el efectivo, las tarjetas y cuánto debe haber en el cajón. Si algo no calza, lo sabes esa misma noche y no a fin de mes.
Televisores
La carta del mostrador, en las pantallas
Cambias un precio en la caja y cambia en el televisor. Una pantalla vertical de vitrina, otra con la lista, o las dos turnándose.
Equipo
Cada persona, con su PIN
La Javi cobra con su PIN y su nombre queda en cada venta. Los turnos abren con un fondo y cierran con arqueo.
Tarjetas
Débito, crédito y transferencias por separado
Así cuadras contra lo que te deposita el banco, sin sumar vouchers a mano.
Y además
Imprime el ticket en rollo de 58 u 80 mm. Si pesas, lee la etiqueta de la balanza y el precio lo calcula la caja. El inventario es opcional: si no quieres llevar stock, no te estorba.
Capturas de la demo de Caja Clara, con datos de ejemplo.